Barcelona mantiene liderato 3-1 ante el Rayo Vallecano.

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El Barcelona alcanzó 63 puntos en su clasificación de la liga y liderato al sumar su victoria número 19. (Foto © marca.com)

 

El Barcelona ganó con cierto sufrimiento al Rayo Vallecano en el partido previo al del miércoles ante el Lyon, que es el verdaderamente importante estos días, y mantiene su ventaja en Liga sobre el Atlético. Valverde no rotó demasiado -dejó fuera a Rakitic, Dembélé y Sergi Roberto- pero se vio que el equipo tenía la cabeza más puesta en el Lyon que en un Rayo en puestos de descenso y que llegó al Camp Nou con un claro planteamiento defensivo.

La primera parte de los de Valverde no fue nada buena. Tras la semana triunfal del Bernabéu, parecía como si les diera pereza ponerse a buscar huecos en el muro de nueve jugadores atrás en dos líneas que planteó Míchel con Raúl de Tomás jugando arriba en solitario. El balón era de los azulgrana pero, cosas del fútbol, un pase en profundidad de Álvaro hacía el delantero rayista acabó con un golazo del jugador cedido por el Real Madrid desde fuera del área. RDT, con su disparo ajustado al palo, lleva 11 tantos en lo que va de Liga y lucha por el Trofeo Zarra.

El gol del Rayo no cambió mucho el panorama y la dinámica fue la misma con un Rayo encerrado ante la meta de Dimitrievski y un Barcelona buscando abrir la muralla, sobre todo en jugadas personales de Messi.Ante una situación así, el balón parado empezó a ganar protagonismo y así consiguió el Barcelona lograr el empate justo antes del descanso. Una falta lateral de Messi la cabeceó Piqué para firmar el empate que supuso el principio del fin del conjunto rayista.

Valverde volvió a hacer un cambio en el descanso, algo que empieza a ser habitual esta temporada y sacó a Dembélé por un Arthur al que quiere dosificar para evitar nuevas lesiones. Sólo se llevaban tres minutos de la segunda parte cuando Semedo forzó un penalti de Amat que, transformado con tranquilidad por Messi, puso en ventaja a los azulgrana. Con el 2-1 al Rayo no le quedó otra que abrir su muralla y el choque ganó en vistosidad. Míchel sacó a Pozo por Amat para que Raúl de Tomás no estuviera tan solo arriba.

A falta de 10 minutos Valverde dio entrada a Rakitic por un cada día más cuestionado Coutinho y el primer balón que tocó el croata fue una asistencia de gol para que Luis Suárez cerrara el partido con el 3-1. Y Míchel con los días contados en el banquillo del Rayo.

Nota: marca.com